La producción de miel enfrenta serios desafíos debido a la escasez de flores como el tajonal, fundamentales para la alimentación de las abejas.
Según Roberto Rovirosa Rodríguez, apicultor local, la falta de flora adecuada está impactando negativamente la cosecha.
“El tajonal y otras flores clave están en condiciones precarias. No hay suficiente flora para alimentar a las abejas, lo que resulta en una cosecha mínima de miel”, comentó Rovirosa.
La situación ha obligado a muchos apicultores a recurrir a la alimentación artificial de las abejas para asegurar su supervivencia mientras esperan condiciones más favorables para la cosecha.
La escasez de flores también ha generado incertidumbre en el mercado, con precios que oscilan entre 21 y 25 pesos por kilogramo de miel, una disminución respecto al año pasado.
La falta de flores y la incertidumbre económica reflejan la vulnerabilidad de la apicultura local, que depende de condiciones climáticas y ecológicas adecuadas.
Los apicultores esperan que las condiciones mejoren en los próximos meses, aunque la falta de políticas que fomenten la conservación de flora clave sigue siendo una preocupación.










