A inicios de abril, el Departamento de Conservación de Missouri alertó sobre el peligro que representa el pez cabeza de serpiente del norte (Channa argus), tanto para la pesca comercial como recreativa. Este pez, nativo de Asia, ha generado inquietud debido a su apariencia intimidante y su capacidad para respirar fuera del agua, desplazándose sobre tierra durante largos periodos. Con una longitud de hasta un metro, su presencia ha encendido alarmas por el riesgo que supone para especies locales.
Desde su primer avistamiento en 2002 en Maryland, se ha extendido a otros estados como Nueva York, Nueva Jersey, Pensilvania, Arkansas y Misuri. Su introducción se atribuye al comercio de pescado o a migraciones culturales, ya que es valorado por sus propiedades nutricionales en comunidades asiáticas. Aunque su consumo está permitido, las autoridades estadounidenses insisten en reportar cualquier avistamiento o captura.
En México, medios locales han difundido la alerta, provocando un aumento en las búsquedas en línea sobre el pez, su valor, beneficios y riesgos. Hasta ahora, Semarnat no ha detectado su presencia en territorio mexicano ni emitido estrategias preventivas, manteniéndose como un riesgo potencial aún no confirmado.










