Los restauranteros de mariscos en José María Morelos atraviesan una crisis económica debido al alza de precios en los insumos esenciales, principalmente el combustible y los mariscos.
Jorge Andrés Flota Chacon, dueño de un restaurante de mariscos, señala que los costos de los productos han aumentado significativamente en los últimos meses, lo que ha obligado a muchos negocios a incrementar sus precios. El kilo de camarón, por ejemplo, ronda los 180 pesos, y el precio del pulpo ha subido debido a su escasez, afectando aún más la rentabilidad de los negocios.
El aumento de los precios no solo responde al encarecimiento de la gasolina, sino también a la alta carga fiscal que enfrentan los restauranteros.
“No es que queramos subir los precios, es una necesidad debido a los costos que aumentan cada día”, comentó Jorge Andrés, quien asegura que, a pesar de los esfuerzos por mantener precios accesibles, la crítica de los consumidores siempre recae sobre los restauranteros.
Además, la competencia desleal de vendedores informales, que operan desde sus casas sin pagar impuestos, agrava aún más la situación. Estos vendedores pueden ofrecer precios más bajos, lo que afecta a los restaurantes establecidos que deben cumplir con las regulaciones fiscales. “Esto nos perjudica mucho porque no competimos en las mismas condiciones”, señaló.
A pesar de los retos, Jorge Andrés se mantiene optimista. En cuanto al futuro, aseguró que 2025 ha comenzado con buenas expectativas y que no se planean nuevos aumentos de precios, siempre y cuando los costos no sigan incrementando.
Sin embargo, hace un llamado a las autoridades para regular la competencia y ayudar a los empresarios formales a mantenerse competitivos en el mercado.











